turururuh
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Iba andando por la calle viendo como las parejas se reencontraban, los amigos se saludaban, unas risas sorpresivas, un olor característico, un niño que llora, un helado que se cae, las luces que se apagan de los escaparate, gente que se miran tímidamente...
Miró a su alrededor, gente saltando mientras cantaban. No podía evitar sonreír y dejarse contagiar por la alegría que le rodeaba...
¿Cuánto puede cambiar la vida de alguien en un año? Son 365 días, de lo cuales muchos supondrán un rutina constante, pero después hay días que hacen que tu vida varíe irremediablemente...
Borró todo rastro de él. No quería volver a encontrarse por sorpresa con algún recuerdo suyo. Necesitaba un nuevo comienzo, donde estaría a gusto consigo misma...
Lanzó una piedra al aire, ya había tomado una decisión. Si caía con la parte apostillada tendría que volver a hablarle, pero si por el contrario, quedaba la parte lisa al descubierto, tendría que pasar página inmediatamente...
El amor es algo que llega y no puedes controlar. No es algo que aparezca por mucho que quiera premeditarlo. En cualquier parte puedes conocer el amor y eso es lo que le hace especial...
Miraba los dedos entrecruzados, ese simple gesto le revolvió el estómago. Hacía mucho tiempo que no compartía un gesto tan íntimo con alguien...
Se sentía observada, allí estaba Él mirándole como si todo se acabase ahí. Pero ella sabía que no podía ser así, que tenía que acabar con un momento épico como siempre ocurría en las películas...
No quería despertar, prefería seguir vagando por sus sueños. En donde todo era como Ella quería y en donde nada malo ocurría. Allí donde podía volar por sus ciudades preferidas, o donde podía encontrarse con Él...
Levantó la mano para poder saludarle. Él se acercó y le dio dos sonoros besos en la mejilla. Era la primera vez que se veían, "cita a ciegas" lo llamaban. Se había dejado convencer por su amiga, decía que era una nueva manera de conocer gente...
Pasó una semana más. La tachó del calendario como si le fuera la vida en ello. No quería volver a su rutina, quería seguir disfrutando de los pequeños placeres de las vacaciones, de ese tiempo muerto en el que podía estar tumbada sin hacer nada y no le asaltasen los remordimientos...
Se despertó con las sábanas alrededor de su cuerpo. Había dormido mal de nuevo y no sabía cuando volvería a dejar de tener pesadillas. Ya hacía un tiempo que Él se había ido, pero aún así, seguía sin poder dormir...
Un sol radiante salió ese día. No se podría creer su suerte, hacía varios días que el pobre no podía brillar por culpa de ciertas nubes. Ella se dirigió rápidamente a por su móvil, no podía esperar ni un segundo más para llamar...
Sentada en una terraza tomándose una cerveza, así se la encontró. Después de tanto tiempo sin verla...
Hace una semana que se fue directa a su aventura. Ahora lo recuerda con nostalgia. Hubiese querido que el tiempo se parase en aquella semana y que se repitiese día tras día...
Se ruborizó al instante, un color rojizo apareció en su cara mientras una ancha sonrisa se le plantaba en su cara...
Una fuerte angustia se le apoderó del pecho, apareció de repente sin que ella se diese cuenta. Empezó a respirar para tranquilizarse, pero seguía sin irse.
Estaba sentada, terminando de tomar su café, con más leche que café. Cuando se dio cuenta de la hora que era...
Érase una vez una princesa que no quería ser salvada por un príncipe, sino ser ella la salvadora por una vez...
Se sentía incomprendida y por mucho que quisiera explicarse, nadie le prestaba atención. Se tendría que conformar como siempre y tragarse sus sentimientos mientras ponía buena cara, aunque esta vez no le apetecía en absoluto...
Escribiendo... borrando... escribiendo... borrando... escribiendo... borrando... Así estuvo durante un tiempo, decidiendo si escribirle o no...
Las luces se apagan, aparecen unos focos, suena la música y la piel se le pone de gallina. Se escuchan unos acordes mientras una voz comienza a cantar...
Un sol radiante iluminaba el día, hoy se sentía feliz. Después de esperar tanto tiempo iba a poder verle en directo. Ya no tendría una pantalla de por medio, por fin podrían expresar todo aquello que un minúsculo teclado no les dejaba...
Iban andado por la calle cuando se cruzaron con la realidad. Desde hace mucho tiempo ya no se encontraban igual, se reflejaban en el espejo y se daban cuenta de que sus sentimientos habían cambiando...
"Ruido y silencio, sonido y nada, locura y sensatez, olvido y recuerdo" terminó de escribir. Esos términos le evocaba una época en la que vivía siempre en una pura contradicción, quería poder decir que había llegado a comprender todas, pero no era así...
Salió volando despedida, no sabía que ese hechizo le iba a salir tan caro. e suponía que solamente tenía que borrar sus huellas, pero en vez de eso había derruido la mitad del pasillo...
Nadie le avisó de que ya no tenía que ir, cuando llegó se encontró con todo descolocado y no sabía el por qué...
Horas llevaban separados y ya le echaba de menos. Y es que ella se había ya acostumbrado a tenerlo a su lado que volver a separarse de él no le hacía mucha gracia, pero era lo que ocurría...
-¡Ya falta poco!- le dijo con alegría en su tono. Asintió con entusiasmo, mientras se acordaba de que no podía verla...
Alzó la mirada y se encontró con un bonito horizonte. No quería quedarse anclada en un mismo sitio y para eso tendría que irse. Cogió su maleta y se marchó sin mirar atrás.