Historial de publicaciones
No voy a decir su nombre, naturalmente, porque sigue siendo un niño y porque tampoco quiero despertarme mañana con una demanda presentada por un bufete especializado en derecho de menores y Fortnite. Así que lo llamaré simplemente 'el niño déspota'.
Me hice un tatuaje de Messi. No de su cara, conviene aclararlo. Porque decir me tatué a Messi puede hacer pensar que ahora llevo en la pierna un retrato hiperrealista de Leo besando la Copa del Mundo, con Antonela, Thiago, Mateo, Ciro, ocho Balones de Oro, una cabra simbolizando el GOAT y...
No un hombre que una vez se había pasado de tragos durante un viaje a la playa. Un alcohólico de los de verdad. Un alcohólico crónico.
Su cara no es de revista. Es mejor: es de historia. De mujer que ha vivido lo suficiente para saber cuándo sonreír y cuándo mirar como quien no te perdona una tontería. Tiene una sonrisa que no se regala
El casi trío es peor que el no trío. El no trío es una vida normal. El casi trío es una burla del universo. Es como si la vida te acercara una copa de champaña, te dejara olerla, te mojara apenas los labios y luego te dijera: 'No, no, esto era para otro departamento'.
Así que busqué peluquerías en Ereván. La primera estaba impecable: espejos grandes, lámparas elegantes, productos franceses y mujeres con el cabello tan perfecto que parecían haber sido fabricadas allí mismo...
Porque hay cosas que, una vez que se despiertan ya no vuelven a dormirse. Y ella ya no es una mujer. Es dos. Al mismo tiempo. Sin poder separarlas. Sin querer hacerlo. Si ustedes supieran quien es. Se llama Cielo.
Era el aeropuerto de Schrödinger. Hasta que no mirabas la pantalla, el vuelo estaba vivo y muerto al mismo tiempo...
Le prometí a mi hijo que lo llevaría a un parque de diversiones y, como todo padre moderno que intenta cumplir promesas sin perder la dignidad ni hipotecar un riñón, terminé organizando una expedición familiar a PortAventura...
Ser venezolano y amar el Mundial es una forma bastante tierna de la orfandad deportiva. Hay países que llegan al Mundial con himno, camiseta, entrenador cuestionado, delantero lesionado y una ilusión nacional lista para ser destruida en octavos...
Uno empieza yendo a un karaoke por casualidad, como empiezan casi todas las adicciones bonitas. Un amigo te invita, tú dices que no, luego dices que sí porque tampoco tienes mejor plan, entras fingiendo que solo vas a mirar, bebes algo para desentumecer la vergüenza y, cuando vienes a darte cuenta…
Mi última noche en Hamburgo decidí hacer turismo sexual. Lo digo así, sin metáforas, sin adornos y sin hacerme el turista espiritual cuando lo que tenía era curiosidad y hambre…
A Kimberly la canonizaron un jueves por la noche, entre una transmisión en directo, trescientos cuarenta y siete corazones flotando en la pantalla y un señor de Albacete que le escribió 'eres una diosa' con la misma mano con la que probablemente le daba la bendición a sus hijos antes de…
Nápoles huele a cosas que no se cuentan. No es un olor concreto. Es el aroma de las decisiones que se toman sin importar la opinión de los demás, de los besos que no se planearon, de las calles donde nadie te pregunta por qué estás ahí. Nápoles no juzga.
Si contara en mi planeta que los humanos pasan años acostándose junto a personas a las que a veces ya no desean, ya no entienden y en ocasiones ni siquiera soportan, probablemente pensarían que estoy escribiendo ficción. Ficción para extraterrestres…
Yo soy el hombre que siempre se iba antes. No me iba de levantarme dramáticamente y dejar a alguien llorando como en una película barata. No. Yo me iba con educación. Con sonrisa. Con una excusa impecable. Yo no hacía escenas: hacía salidas. Y si me preguntan cuál era mi gesto de cierre, mi firma,…
Seguimos el recorrido por la bodega en busca del supuesto elixir del placer, atravesando sketches con dioses, faraones, sacerdotisas y una tensión erótica que subía sin necesidad de que nadie se bajara las bragas en público…
Hay canciones que se escuchan, mientras que hay otras que te desnudan sin que te des cuenta. Y No Me Des la Tabarra, de Melendi, no me la quito de encima desde hace días...
No hace falta una tragedia, ni una ruptura, ni una crisis existencial de manual. A veces basta con algo mucho más simple: acercarte a un mostrador en un aeropuerto y hacer una pregunta...
Volví al gimnasio después de un año. Un año exacto, como esas condenas simbólicas que uno se autoimpone sin darse cuenta. Doce meses de excusas perfectamente estructuradas: enfermedad, viajes, falta de tiempo, falta de ganas, falta de vida y, si soy honesto, falta de cojones...
No paro de imaginar lo que pueden estar sintiendo ahora mismo algunos terraplanistas, o todos, sentados en el rincón más oscuro de sus vidas, viendo por la tele cómo el Artemis II se eleva con esa elegancia obscena que solo tiene la ingeniería cuando decide recordarnos que el ser humano, cuando…
Esa fase en la que uno todavía cree que la universidad es el inicio de algo grande, y no el comienzo elegante de una larga cadena de decisiones cuestionables. Todo era nuevo: los pasillos, la gente, las expectativas. Y entonces apareció ella: Migdalia.
Hay un momento muy concreto en la vida de un hombre en el que se plantea tener un segundo hijo. No es cuando el primero nace, ni cuando da sus primeros pasos, ni siquiera cuando te dice 'papá' por primera vez…
Durante tres años estuve escribiendo una novela sobre emigración. Tres años. Que ya de entrada es una cifra sospechosa para algo que, supuestamente, uno hace por placer...
Yo no fui a Nápoles buscando sexo. Eso lo entendí después. Al principio creí que iba a caminar, a comer bien, a perderme un poco...
No entré al Lupanar como entra un turista. No había prisa, ni foto, ni ese gesto nervioso de quien quiere cumplir con el recorrido y marcharse
Estoy en mi prime porque, por primera vez, no me estoy empujando hacia ningún sitio. Porque el deseo llega sin ser convocado…
No era un ogro en el sentido literal. Una barba densa, no cuidada sino abandonada, como si el tiempo hubiese decidido instalarse en su cara y no pagar alquiler...
El profesor se llamaba Marcos. Y no olvidaré el momento en que nos presentó la secretaria de la escuela, porque me dio la mano sin prisa y me habló mirándome a los ojos, como si aprender a conducir no fuera una urgencia, sino un proceso...
El síndrome del impostor premium no aparece cuando te suben de categoría. Aparece cuando empiezas a pensar que tal vez siempre debiste estar ahí. Pero a los ocho minutos todo cambió…
