Malaban, Nragar, Daval y Bardianen prosiguieron su viaje hacia el puente de Ko-Or-Natu y las cataratas de Naras. El viaje había sido tranquilo gracias a que el serio duende Grendoar les había acompañado y sabía todas las vías y los caminos entre los túneles del bosque de los Ranfredos...