La aferraba fuertemente entre sus manos. En aquel lugar no bastaba únicamente en hacer amigos. Debía sobrevivir. Pese a todo. Recordaba cómo, a su llegada, cuando se la quitaron de las manos para guardársela, aullaba con fuerza y desesperación. Era su única pertenencia.
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- Literatura
- 17/9/26 21:19
- 18/9/26 0:14
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